• Carlo Varela

Temas de la semana al 3 de Julio

Hila quinto mes con caída en la popularidad presidencial. AMLO alcanzó su punto más alto en enero cuando tuvo 82% de aprobación por 13% de desaprobación, ahora en junio los promedios fueron 68% y 26% respectivamente, perdió 27 puntos netos de aprobación (gráfica 1), la popularidad de AMLO no sólo está cada vez más dividida sino también se ha polarizado entre aquellos que lo aprueban y desaprueban totalmente. Los segmentos que más apoyan a AMLO son: hombres, la población mayor a 65 años, la de menor grado de escolaridad y la que vive en el norte del país y los que menos lo apoyan: mujeres, personas de entre 30 a 65 años, las de mayor grado de escolaridad y la que vive en el centro del país (CDMX, Edomex y Morelos). Con respeto al voto con el que ganó AMLO en el 2018, la mayor pérdida de apoyo se ha da entre la población con mayor grado de escolaridad.

A un año de ganar las elecciones y con siete meses de gobierno, existen señales negativas en el panorama político producto de su proyecto de gobierno. AMLO está convencido que durante su administración se dará la cuarta transformación de la vida pública de México y pondrá fin al periodo neoliberal. Para realizarlo a) aumentó el poder del Estado eliminando intermediarios de organizaciones sociales y ha debilitado todas aquellas instituciones que pudieran hacerle contrapeso: CNH, CNDH, CRE, IFAI, CJF, INE, TEPJF, INEE, B) ordena una máxima austeridad en la administración pública y reduce al mínimo programas que considera superfluos para generar ahorros y reorientar el gasto en tres áreas que para él son prioritarias: a) programas sociales a personas de la 3era edad, jóvenes y estudiantes, b) volver productivo a PEMEX y c) dar más recursos a los estados del sur del país. La radicalización de estos cambios ha generado la ineficiencia en la toma de decisiones del sector público, desempleo, caída en el gasto público qué, además está enfocado en áreas poco rentables y productivas.

Los Contrapesos reales: Congreso de la Unión, Judicial y partidos de oposición o están bajo su control o simpatizan con su ideología o están desarticulados y sin prestigio. En el Congreso de la Unión, su alianza de partidos en el poder cuenta con la mayoría suficiente para imponer cambios Constitucionales casi en cualquier materia y si no firma memorándum para abrogar leyes como la de la Reforma Educativa. La Suprema Corte de Justicia ha manifestado abiertamente simpatía con su proyecto político y los partidos de oposición siguen debilitados por su falta de credibilidad que los ha llevado a seguir perdiendo fuerza electoral. Debilitar contrapesos aumenta el riesgo de que el gobierno federal tome decisiones equivocadas.

Además de tener un Estado más fuerte y sin contrapesos, la toma de decisiones en asuntos públicos se concentra en su persona. Él decide las prioridades y la asignación de recursos, puede arbitrariamente cambiar proyectos de gobierno basado en consultas amañadas sin metodología, ni representatividad de la población. Claramente estas “consultas populares” no cumplen con ninguno de los requisitos plasmados en el artículo 35 de la Constitución y las utiliza a conveniencia para impulsar, cambiar o negar proyectos.

Focos rojos: en salud, seguridad y combate a la corrupción. En Salud, bajó el gasto y la centralización de las compras de medicina ha retrasado su entrega y ha disminuido la calidad de servicio de los hospitales públicos. La violencia ha alcanzado máximos históricos, durante sus primeros siete meses de gobierno han ocurrido 17,500 homicidios que representa 30% más que en el mismo periodo del año anterior. El incremento se debe a la falta de una estrategia para combatir al crimen organizado y apostar que la Guardia Nacional que acaba de entrar en funciones el 1ero de julio, bajará los índices delictivos. Sin embargo, la Guardia Nacional trae consigo la militarización de la seguridad pública, ya que todos los mandos de la Guardia Nacional son militares lo que incrementa la posibilidad de que aumente la violación a los Derechos Humanos y no es clara su estrategia para disminuir los delitos. A pesar de que uno de los principales ejes de su administración es el combate a la corrupción, su desdén por las instituciones ha mermado la capacidad de las instituciones encargadas de combatir la corrupción sino que sólo se ha visto como un ajuste de cuentas a través de la Unidad de Inteligencia Financiera de la SCHP.

Gráfica 1 Popularidad de AMLO (promedio mensual %)