• Carlo Varela

Temas al 25 de Septiembre de 2019

Morena hace sentir su mayoría y ante la demanda del PAN de pedir la desaparición de poderes en Veracruz, pide lo mismo para Tamaulipas y Guanajuato. Una demostración de fuerzas que solo quedará en ataques políticos. Ante la ola de ejecutados en Veracruz el grupo parlamentario del PAN demandó la desaparición de poderes en la entidad; Morena le contestó pidiéndola para Tamaulipas y Guanajuato aduciendo un “inmenso” crecimiento de violencia. La guerra de fuerzas comenzó cuando el Congreso local de Veracruz destituyo al fiscal estatal Jorge Winckler nombrado bajo el gobierno del panista Miguel Ángel Yunes y nombró a una fiscal a modo del gobernador García; el Grupo parlamentario del PAN en el Senado pidió desaparición de poderes porque según ellos la ilegalidad cometida por el Congreso. Morena contestó demandando la desaparición en dos estados que son clave para el panismo: Guanajuato que es el principal bastión del PAN desde hace 30 años y Tamaulipas que tiene a uno de los gobernadores mejor evaluados del país y representa una de las cartas fuertes del panismo rumbo a la elección presidencial del 2024. En estas tres entidades han tenido problemas con la seguridad en los últimos meses: Guanajuato presenta una tasa de 57 homicidios por cada 100 mil habitantes (hpc100h) 6to a nivel nacional, Tamaulipas 27 hpc100h lo que hace ocupar el 14vo lugar y Veracruz 26 hpc100h lugar 15, pero no son las entidades más violentas ni dónde más han crecido los homicidios, inclusive estas dos últimas están por debajo del promedio nacional (gráfica 1). La desaparición de poderes no se ha utilizado desde 1975 cuando en Hidalgo y Guerrero se declaró esta situación. Esta facultad es exclusiva del Senado y se declara por diversas causas como: quebrantar los principios del régimen federal, abandono del ejercicio en funciones, elecciones fraudulentas o no hay plena vigencia del orden jurídico que para juicio de los panistas el Congreso local de Veracruz trastocó este orden con la invasión de poderes del Congreso local sobre el poder judicial, pero la violencia no es causa de desaparición de funciones por lo que la petición solamente es una maniobra política para magnificar los problemas de inseguridad en la entidad y señalar la incapacidad de los gobernadores para combatirla. Morena eligió a los dos principales gobernadores del PAN para hacerles sentir la fuerza de su mayoría. Es imposible que desaparezcan los poderes en estas entidades porque sino lo tendrían que hacer por lo menos en más de la mitad de los estados donde la violencia y los errores de los gobernadores es similar o peor.

Los asesinatos se mantienen en los niveles más altos de los últimos 50 años, con registros de alta intensidad en buena parte del país. En los primeros ocho meses del año se acumularon 23,724 homicidios dolosos según las cifras el Sistema Nacional de Seguridad Pública. Esto constituye un incremento de 3.8% respecto del mismo periodo del año anterior. De mantenerse esa tendencia, 2019 cerraría como el año más violento de los últimos 50, con una tasa de 28.3 homicidios por cada 100 mil habitantes (hpc100m), contra los 28.2 del 2018, de acuerdo a las cifras del SNSP.

La ENVIPE 2018 muestra una disminución de las víctimas y de los delitos en 2018 comparado con 2017, pero ahora son más violentos. Las víctimas de un delito disminuyeron 5% y los delitos cometidos 4% a nivel nacional. pero ahora los delitos fueron más violentos al incrementarse 5.6% el uso de armas y en 9% el uso del arma cuando se cometía el delito. 29% de los delitos siguen siendo robos o asaltos en calle y transporte público y se mantiene los niveles de cifra negra donde 93% de los delitos no son denunciados. La percepción de inseguridad creció 4% al pasar de 64.5% a 67.2% el porcentaje de la población que considera a la inseguridad como el principal problema del país, lo que mantiene alta la percepción de inseguridad en los estados, 79% en promedio dijo sentirse inseguro en su entidad.





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