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nov 26

Rumbo a las elecciones 2015 y 2016

Rumbo a las elecciones del 2015 y 2016: la lucha por las alianzas

 Ante la consolidación de la alianza del Revolucionario Institucional (PRI) con el Verde Ecologista (PVEM) y en los últimos años con Nueva Alianza (PANAL), los partidos Acción Nacional (PAN) y de la Revolución Democrática (PRD) deben pensar seriamente que la única forma de ser competitivos es participando conjuntamente con el resto de los partidos. Las alianzas del PRI son las más efectivas ya que han logrado triunfar en la mayoría de los procesos y mejoraron su porcentaje de votación con respecto a comicios anteriores. Las alianzas entre partidos de izquierda se han vuelto las menos eficaces ya que logran pocas victorias e inclusive captaron un menor porcentaje de votos con respecto a su desempeño anterior. El PAN, es el que menos alianzas pacta y tuvo un débil desempeño. Cuando les ha ido mejor al PAN y PRD es cuando participan de manera conjunta y lo hacen con otros partidos.
Lo fuerte del calendario electoral para los próximos tres años será en el 2015 y 2016 cuando se lleven a cabo elecciones en 28 estados de la República, en 20 de ellos elegirán al gobernador, a 1,897 presidentes municipales y 931 diputados locales. (cuadro 1). En el 2015 además, se renovará la Cámara de Diputados a nivel nacional.Alianza1_red

Fuente: Varela y Asociados con datos de su archivo interno. Hidalgo tendrá elecciones en 2014 para ayuntamientos y 2016 para diputados locales.

 

Las elecciones del 2013 dejaron como principal lección la formación de alianzas y la importancia de los partidos pequeños para definir al ganador. Se realizaron 52 diferentes tipos de coaliciones y en los 1,348 municipios donde hubo comicios se formaron en 1,306 alianzas. Nunca como antes se habían unidos tantos los partidos para competir.

 

La historia de alianzas electorales data de 1958 cuando pequeños partidos como el Popular Socialista (PPS) y el Auténtico de la Revolución Mexicana (PARM) postularon al mismo candidato del PRI para Presidente de la República: en 1958 a Adolfo López Mateos, en 1964 a Gustavo Díaz Ordaz, en 1970 a Luis Echeverría Álvarez, en 1976 a José López Portillo y en 1982 a Miguel de la Madrid Hurtado. La reforma electoral de 1985 permitió formar candidaturas comunes y sirvió de incentivo a estos partidos para formar alianzas entre ellos. Para las elecciones presidenciales de 1988 el PARM, PPS, Partido Mexicano Socialista (PMS) y del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional (PFCRN) se unieron y postularon al Ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas. Aunque no triunfó, su resultado fue muy satisfactorio ya que por primera vez un candidato de oposición captó más del 30% de la votación a nivel nacional.

A principio de los años noventa, los principales partidos de oposición: PAN y PRD decidieron formar alianzas en tres entidades: Durango, San Luis Potosí y Tamaulipas  para competir contra los candidatos del PRI a gobernador, aunque no ganaron su resultado fue muy positivo ya que incrementaron su votación con respecto a las pasadas elecciones en trece puntos porcentuales en promedio. Pasaron siete años, hasta 1999, cuando PAN y PRD volvieron a postular conjuntamente a un candidato a gobernador, en este caso la responsabilidad recayó en un miembro del gabinete priista que aceptó la candidatura y logró la victoria en Nayarit. Mucho se habló de formar una alianza entre estos partidos para la elección presidencial del 2000, pero finalmente cada uno compitió por separado y formó su propia asociación con otros partidos: el PAN se unió al PVEM para nombrar a Vicente Fox como su candidato y PRD se alió al Partido del Trabajo (PT)- Convergencia (CD)-Partido Auténtico Socialista (PAS) y Partido de la Sociedad Nacionalista (PSN) para postular nuevamente a Cuauhtémoc Cárdenas.

El triunfo de Vicente Fox incentivó a los partidos de oposición a buscar alianzas entre todos ellos y competir contra el PRI, así la oposición unida ganó las elecciones para gobernador en Chiapas 2000 y Yucatán y Michoacán en 2001. El PRI revisó su política de alianzas y para 2003 decidió realizar coaliciones con el PVEM; formaron una alianza parcial en 100 distritos federales y en todos los comicios para gobernador que ocurrieron en ese año. A partir de entonces estos dos partidos postularon un mismo candidato a gobernador en 80% de los procesos electorales y a partir del 2009 el PRI amplió su alianza al partido de reciente creación: Nueva Alianza (PANAL) en 56%  de los procesos.

Antes de las elecciones del 2003, el PRI casi no realizó coaliciones con ningún partido, solamente llegó a formar una en Morelos en 1994. Pero después de la derrota presidencial del año 2000 y las elecciones para gobernador del 2000 y 2001 cuando la mayoría de los partidos se unieron en su contra, comenzó una agresiva política de alianzas que lo ha llevado a aliarse con otros partidos (PVEM y PANAL especialmente) en 68% de las entidades que tuvieron comicios entre 2002 y 2007 y 97% para el periodo que va del 2008 al 2013; es decir, en estas últimas 32 elecciones para gobernador formó se alió en 31 estados, solo en Zacatecas compitió solo. (Cuadro y gráfica 1).

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Fuente: Varela y Asociados con datos de su archivo interno.

Desde el  2000, el PRD comenzó a participar de manera conjunta con otros partidos de izquierda, principalmente con el PT y CD/Movimiento Ciudadano (MC) en elecciones para gobernador. A principios de la década lo hizo en 48% de las elecciones, a mediados de la década aumentó al 65% y en el último periodo en el 66% de los comicios. En el primer lustro de la década pasada la alianza que más se realizó fue la del PRD con PT ya que Convergencia dudó de formar alianzas con ellos, inclusive se alió con el PAN en dos ocasiones (Quintana Roo y Estado de México en el 2005). A partir de las elecciones presidenciales del 2006 la alianza entre PRD-PT y CD/MC se fue consolidando.

El PAN que a principios de los años 2000 estableció una serie de alianzas exitosas que le permitieron alcanzar triunfos importantes como la presidencia de la república o varias gubernaturas como Nayarit, y Yucatán. A principios del la década pasada hizo alianzas principalmente con el Verde Ecologista; tiempo después las realizó con Convergencia y a finales de la década lo hizo con el PANAL. Su porcentaje de alianzas ha sido menor que de los otros partidos y ha cambiando continuamente de partidos con los que las conforman.

Las alianzas entre PAN y PRD comenzaron a formarse a principios de la década de los años noventa, si bien no lograron ganar ninguna elección sí incrementaron su porcentaje de votación con respecto a su desempeño en pasados comicios. Nuevamente volvieron a unirse entre los años de 1999 y 2001, donde ganaron tres de cuatro elecciones en las que participaron, pero después dejaron de aliarse de manera significativa en los próximos años e inclusive dejaron de tener éxito. Entre 2003 y 2004 solo participaron en tres elecciones: Colima, Chihuahua y Oaxaca, (en Colima 2005 se aliaron de manera tácita) y además que fracasaron en su intento de lograr la victoria su porcentaje de votación disminuyó con respecto a su votación anterior.

Este desencanto llevó a que durante seis años no volvieran a intentar formar explícitamente otra alianza (en 2009 en Campeche el candidato del PRD, ante la extrañeza del propio partido, renunció a su candidatura a favor del candidato del PAN). Fue hasta 2010 cuando volvieron a unirse en torno a un candidato. A partir de este año y hasta el 2013 se aliaron en seis estados ganando en cuatro y comparado con elecciones anteriores incrementaron su porcentaje de votación en cinco d ellos.

Efectividad de las alianzas

Para medir la efectividad de una alianza se tomó en cuenta si lograron o no la victoria y si creció o disminuyó su porcentaje de votación con respecto a los comicios anteriores. El PRI fue el más eficiente ya que tuvo el mayor porcentaje de victorias; en el periodo del 2002 al 2007 formó 23 alianzas para gobernador y ganó doce de ellas, que representó el 52% de éxito; para el siguiente periodo su porcentaje de victorias aumentó a 65% ya que ganó en 20 de los 31 estados donde compitió aliado. Cuando PAN y PRD se unen con otros partidos, su participación no fue tan gratificante ya que solo lograron ganar en menos de una tercera parte. Cuando participaron de manera conjunta tuvieron un mejor desempeño ya que su porcentaje de efectividad aumentó a más de 40% (cuadro 2).

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Fuente: Varela y Asociados con datos de su archivo interno.

Otra forma de medir el éxito de una alianza es revisar el incremento o decremento de la votación que tuvo comparada con las votaciones que captaron en pasadas elecciones. Si en la elección anterior el PAN tuvo 20% de la votación y el PRD 10%, el éxito de una alianza llevaría a incrementar la suma de estos dos porcentajes para captar más del 30% de los votos; un fracaso es que capte menos del 30% del voto.

El cuadro 3 muestra el porcentaje de entidades donde el porcentaje de votos aumentó o disminuyó con respecto a las elecciones anteriores y el promedio en que lo hizo. Podemos observar como en los últimos cinco años, el PRI logró tener más entidades donde mostró un incremento de votos, pasó del 50% al 61% de los estados donde formó alianzas; además mejoró su porcentaje de votos al pasar de 7% a 9% en promedio y en las entidades donde tuvo pérdida de votos lo hizo con un menor porcentaje ya que pasó de -7% a -5%. No solo tuvo más entidades donde incrementó su porcentaje de votación sino que creció más que en años anteriores y tuvo menos entidades donde su porcentaje de votos disminuyó y si perdió votos lo hizo en menor porcentaje.

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Fuente: Varela y Asociados con datos de su archivo interno.

Las alianzas que formó el PRD en los últimos cinco años fueron las menos efectivas, por un lado, cayeron las entidades donde su porcentaje de votos aumentó (de 52% a 40%) y su porcentaje de votos no creció tanto como lo hizo antes (de 11% a 9%);  por otro lado, tuvo más entidades (de 48% a 60%) donde sus votos cayeron con respecto a las elecciones pasadas y además la caída de votos se acentuó considerablemente ya que pasó de -5% a -14% en promedio. A finales de la década de los noventa, tuvieron victorias importantes en Baja California Sur, Tlaxcala y Zacatecas con un substancial incremento de votos, varios militantes del PRI renunciaron a su partido y fueron postulados por una alianza de izquierda, pero en las últimas elecciones su desempeño empeoró por lo que las alianzas de izquierda ya no fueron tan fructíferas como en años anteriores. Aunque tuvieron importantes victorias en Tabasco y Morelos, su porcentaje de votos disminuyó en 60% de las entidades donde compitió con una caída de catorce puntos porcentuales promedio.

La actuación del PAN fue más irregular, ya que si bien aumentó el número de entidades (42% al 50%), donde mejoró su porcentaje votación mostró un menor crecimiento en promedio, antes incrementó su votación en 14% y ahora solo lo hizo en 4% y aunque tuvo menos entidades donde sus votos disminuyeron (de 58% a 50%), su pérdida de votos fue similar (-3% en promedio).

Donde PAN y PRD tuvieron una mejor actuación fue cuando compitieron de manera coaligada y además lo hicieron con otros partidos. Además de tener un mejor porcentaje de efectividad, mejoró el número de entidades donde incrementó su porcentaje de votación (de 70% a 83%) y sólo cayó ligeramente su porcentaje de votos al pasar de 9% a 8% en promedio. Un último dato es que cuando la alianza PAN-PRD ganó elecciones participaron más partidos en la coalición, el promedio fue de 4.4 y cuando perdió fue porque participaron en tres partidos en promedio. Este hecho, muestra que los partidos PAN y PRD no solamente tienen que competir juntos sino además deben de hacerlo con otros partidos como son PT, MC y partidos locales para incrementar sus probabilidades de triunfo.

Conclusión

A raíz de la derrota del PRI en las elecciones federales del 2000, este partido decidió establecer una política de alianzas primero con el PVEM y posteriormente con al PANAL. A partir del 2008 realizó alianzas en casi todas las entidades del país. Su constancia le ha rendido frutos ya que logró recuperar estados importantes y mejoró sustancialmente su porcentaje de votación. Se prevé que por los éxitos alcanzados se mantengan estas alianzas en las próximas elecciones.

 El PAN es el partido que menos alianzas ha realizado y cambia constantemente de compañero, primero con el PVEM; luego fue Convergencia y finalmente con el PANAL. Probablemente la falta de partidos en el espectro de derecha llevó al PAN a dudar sobre con cuáles partidos formar alianzas. Los partidos de centro como PVEM o PANAL han decidido aliarse con el PRI mientras Convergencia lo se ha ido a formarlas con partidos de izquierda.

Los partidos de izquierda han incrementado sus alianzas entre ellos, en los últimos años se ha consolidado la alianza PRD-PT-CD/MC aunque todavía siguen siendo muy pocas ya que las realizaron solo en una tercera parte de las entidades. Sus coaliciones no fueron muy efectivas en los últimos años y su porcentaje de votación cayó considerablemente.

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